5 de noviembre de 2021

Volando voy, volando vengo; por el camino…

Siempre llego tarde. A todo. Tarde a las citas, tarde al colegio, al trabajo; llego tarde hasta cuando no tengo que cumplir con un horario.

Cuando era joven llegaba tarde porque siempre perdía el autobús. No importaba. Siempre llegaba. Más tarde o más temprano, llegaba. Corriendo, sudada, exhausta. Llegaba.

Aunque muchas veces me perdía. Al perder el autobús quería llegar corriendo pero no estaba atenta y me perdía. Un día se hizo de noche buscando el camino correcto. Tuve miedo. Llegué. La experiencia resultó de lo más excitante.

Hace poco quise llegar en tren. Lo perdí y no había posibilidad de correr. O puede que sí. No encontré el camino. O no lo busqué. O no existía. Pregunté a la gente que esperaba en la estación. Espera el próximo tren, dijeron.

En mi cerebro debo de tener un compartimento de más o uno de menos. Solo me quedo con la excitación. Las experiencias son oro. Las vivo como cantos de sirena. Pero no soy Odiseo. No me ato al poste. No hay camino. No puedo correr. ¿Y si pruebo a volar? Dolerá. Llegaré tarde. No llegaré. Estoy volando.

SHARE:
relatos cortos 0 Replies to “Volando voy, volando vengo; por el camino…”
Admin
Natalia Bravo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *