21 de septiembre de 2021

¿Por qué aprender y hacer teatro cuando ya somos adultos?

La respuesta es sencilla; para mantenerse activo, divertirse, conocer gente y gozar de un buen estado físico y mental.

Sí, no es broma; con el teatro se ejercita el cuerpo y la mente.

El teatro ayuda a mantener la mente activa, además de:

  • Reducir la vergüenza: si nunca lo has hecho, es normal que te eche un poco para atrás subirte al escenario delante de tanta gente. Para evitarlo, se realizan ejercicios de desinhibición.
  • Hablar con el cuerpo: para potenciar la interpretación, también se trabaja la expresión corporal a través de ejercicios de mímica, de gestos, jugando e incluso realizando ejercicios de relajación y estiramientos; todos ellos muy útiles tanto arriba como abajo del escenario.
  • Potenciar la memoria: además de estudiar por tu cuenta y ensayar, aprendes técnicas para mejorar tu memoria, las cuales podrás aplicar en otros ámbitos de tu vida.

El teatro se convierte así en una especie de terapia que trae una diversidad de beneficios:

  1. Cambio de actitud, siempre abierta y asertiva
  2. Aumento de los vínculos sociales
  3. Ensayo de problemáticas cotidianas a las que siempre se les encuentra solución
  4. Aumento de la atención y la concentración para lograr objetivos
  5. Cambio en el esquema corporal obteniendo mayor agilidad y tonicidad muscular
  6. Fomenta la capacidad expresiva
  7. Genera auto-confianza y seguridad promoviendo la autonomía
  8. Controla la ansiedad
  9. Mejora conductas y funcionamientos emocionales, cognitivos, físico-motores.
  10. Complementa y fortalece el tratamiento integral de los adultos mayores, mejorando su calidad de vida

Pero, además:

  • Reduce la soledad y tristeza.
  • Fomenta la creatividad. Desarrollar un personaje y quedar envuelto en la trama de una historia obliga al actor a desenvolverse en situaciones que requieren un alto grado creativo.
  • Aumenta la empatía. Recrear un personaje requiere olvidar por un momento quién eres y convertirte en alguien distinto, con sus gestos, sus problemas, su forma de andar, su voz, etc.
  • Desarrolla las habilidades psicomotrices. Actuar es una actividad en la que se comunica con todo el cuerpo, potenciándose este como herramienta de trabajo, se exploran nuevos movimientos y se mejora la coordinación.
  • Mejora la agilidad mental.  Subir al escenario ayuda a entrenar la memoria y las habilidades de improvisación, necesarias para recordar el texto, conectarlo con el del resto de compañeros de reparto para que pueda seguirse con fluidez el hilo de la historia, superar situaciones imprevistas, tener recursos para improvisar y ser fiel al ‘The show must go on’.
  • Ayuda a reflexionar sobre la forma de comunicación. No se proyecta la voz de la misma forma en una conversación habitual que sobre el escenario, ni se requiere el mismo cuidado en la dicción o el lenguaje empleado.
  • Mejora el desarrollo personal. Presentarse frente a un público requiere trabajo personal, lograr vencer la timidez y cruzar las barreras personales y los complejos, algo que ayudará a reforzar la autoestima, ser versátil y tener predisposición. Ser perseverante tiene sus frutos y el trabajo duro tiene una recompensa más satisfactoria.
  • Requiere orden y compromiso. Es necesario establecer un orden de prioridades entre las obligaciones, los ensayos y el resto de tiempo, estar predispuesto a dedicar parte de tu tiempo libre a esa actividad, ser responsable con los compromisos que establezcas y planificar un horario. Todo ello ayuda a que la mente establezca un orden y estructure las ideas de forma clara.
  • Descubre un nuevo entorno. Moverte en círculos en los que se comparte una pasión permite conocer a personas muy interesantes, con las que tendrás cosas en común y podrás compartir lo que más te gusta. Además, como en cualquier actividad que requiera trabajo en equipo, también deberás tener paciencia y ser tolerante con los demás y con sus ideas.
  • Es una fuente de emociones. A todo lo anterior se le suma la vorágine de sentimientos que transcurren durante el espectáculo, desde que se abre por primera vez el telón hasta que se escuchan los aplausos: la magia del teatro.
  • Porque permite jugar sin vergüenza de hacerlo. Estar arriba de un escenario da licencia para hacer lo que se quiera, sin pasar vergüenza, sin que la gente piense que estamos locos, porque solo estamos haciendo arte, creando y haciendo que el alma estalle de alegría.
  • Porque me ayuda a perder la timidez. Gracias al teatro podemos enfrentar las situaciones de la vida diaria, perder la timidez y los miedos a situaciones que antes no nos animábamos a confrontar, por miedo al ridículo, o por miedo a no saber solucionar los problemas              
  • Porque aprendo a escuchar y a compartir mis ideas. Escucho otros  pensamientos a través de la dramaturgia que interpreto, escucho otras acciones de directores que buscan nuevas tendencias, escucho a otros compañeros que desarrollan una interpretación distinta a lo que a mí se me había ocurrido.         
  • Porque permite ser mil personas distintas. Porque nos convertimos en creadores de otras vidas, de otras situaciones, porque decidimos quien deberá ser a quien le doy vida, como deberá comportarse e incluso como deberá morir.        
  • Porque sentimos el aplauso de la gente. El aplauso es el mejor premio a la creación de una vida distinta todos los días.        
  • Porque podemos hacer realidad los sueños. Podemos decir lo que no podemos hacer de otra manera o en otro lugar, construimos fantasías a través de la realidad de la escena.        
  • Porque ayuda a conocernos por fuera y por dentro. El teatro nos hace descubrir lo que somos y por consiguiente destapa nuestras sensaciones ocultas o reprimidas, nos ayuda a darnos a conocer a los demás, lo mejor de nosotros y a ocultar lo peor.        
  • Porque podemos construir un cuento con alguna verdad. A veces las verdades duelen o también las verdades no se pueden decir porque están censuradas, el teatro nos permite a través de una fantasía contar una realidad,        
  • Porque podemos jugar a cambiar la realidad e incluso cambiarla en serio. El teatro despierta a los dormidos, hace caer en la cuenta a los incrédulos, el teatro no es solo una revolución cultural constante, es también una revolución social.         
  • Porque divierte. Porque hacemos teatro en nuestro tiempo, que es solo nuestro, tiempo valioso que aprovechamos al máximo, es un tiempo que merecemos regalárnoslo, porque es lo que nos gusta hacer, porque nadie nos obliga, porque lo hacemos con el mayor de los placeres.          
  • Porque nos olvidamos de las cosas malas que nos rodean. El teatro es un mundo aparte de este mundo, es un mundo paralelo, donde pueden mezclarse fantasía, realidad, magia, esperanza…
  • Porque nos hace sentir felices. Como decía Sara Bernhardt puedo interpretar el terrible dolor una madre desgarrada por la muerte de su hija, pero por dentro estallo de alegría y mi alma se llena de gozo interpretando ese personaje sin importar el dolor que tenga.         
  • Porque podemos mostrar lo que sabemos hacer. Porque eso nos permite vivir libres. Y porque mostrarnos nos relaciona con el resto del mundo.         

¿Por qué hacer teatro en la Escuela de Adultos de Elda?

Por supuesto, por todo lo arriba expuesto.

Pero, además, la EPA de Elda tiene una especie de lema muy bonito y es que nunca es tarde para aprender y porque es posible tener segundas oportunidades en este mundo.

Por las paredes de esta escuela han pasado personas que quizás pensaban que ya habían perdido el tren de la formación, de conseguir un futuro mejor gracias a los estudios, pensaban que ya no lo conseguirían por haberse descolgado del sistema educativo, porque ya eran mayores.

Las paredes de esta escuela han visto a muchísimas personas que sí lo han conseguido.

Las clases de teatro están inspiradas en los valores de la escuela: nunca es tarde para aprender. Aprender a convivir con otras personas, con otras ideas, creencias, experiencias, vidas; nunca es tarde para subirse al escenario y recibir aplausos porque nos los merecemos.

Desde la humidad buscamos crear un grupo de teatro, pero cuando el grupo esté preparado; sin forzar. Desde nuestro escenario intentaremos pasar a otros escenarios pero empezando por el escenario de la escuela: pequeño pero muy grande. Un escenario seguro desde podemos contar mil y una historias.

Porque ya llevamos muchos años aquí y aquí seguimos dando guerra, no nos cansamos ni nos vamos a ir.

Porque este año nos hemos propuesto liberarnos después de más de un año encorsetados y nos vamos a liberar.

Porque es un lugar abierto a todas y todos, da igual la edad y si estudias en la esceula o no. Todos sois bienvenidos porque es muy malo quedarse con las ganas!

Ya sabéis, todos los lunes, de 20:30h a 22:00h. ¡os esperamos!

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Admin
Natalia Bravo

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