Natalia Bravo

Tu mejor versión comunicación

Mujeres que salen de los libros

“Los hombres no supurieron

que hubo hombres que escribieron para ellos

-­‐Y esto es feo-­‐.

Ni siquiera el Alcalde de Berceo ha leído de Berceo.

No engañaros.

Ningún pobre de América del Norte, ningún minero

ha leído a Walt Whitman…”

Los hombres no supieron. Gloria Fuertes

“Yo me aventuraría a pensar que ‘anónimo’, quien escribiera tantos poemas sin firmarlos, fue a menudo una mujer”

Virginia Woolf

Como apunta el poema de Gloria Fuertes en ‘Los hombres no supieron’, resulta difícil, a menudo, que la cultura, el arte, la literatura… sean accesibles a toda la población. Incluso pudiendo disfrutar de una educación básica universal, la literatura no llega a todos por igual por causas culturales, sociales y/o económicas.

La Educación Primaria y Secundaria nos acerca la Historia de la Literatura, sus diferentes movimientos y generaciones y nos ayuda a conocer a una serie de autores, algunos de una forma más profunda y a otros como notas de estudio.

Pero la mayoría de estos autores de los libros de texto de Literatura son hombres. Hace ya unos años que un estudio de la Universidad de Valencia reveló que tan solo un 7,5% de los referentes culturales y científicos que aparecen en los libros de texto de la ESO son mujeres.

Puede que nos preguntemos al finalizar nuestra educación general, si es que las mujeres no escribieron, no hablaron, no tuvieron nada qué decir, nada qué aportar.

Y sí, las mujeres sí han sido autoras a lo largo de la historia; si bien es cierto que en muchas ocasiones encontraron trabas, no fueron tratadas como sus colegas hombres o se vieron obligadas a firmar bajo un pseudónimo masculino para poder ver sus trabajos publicados.

Objetivo

De esta forma, el objetivo principal de ‘Mujeres que salen de los libros’ es ‘sacar de los libros’ a esas mujeres/autoras que muchas veces se quedan en los libros de texto como una simple reseña o directamente no aparecen en ellos.

Pretendemos que los personajes femeninos escritos por estas mujeres, cobren vida, salgan de los libros, lleguen a los lectores y, quizás, incentiven su curiosidad por ellos y por su lectura.

En última instancia buscamos entretener y diveritr porque estas mujeres escribieron textos ingeniosos, divertidos, críticos y, por supuesto, nada aburridos.

Nuestra selección de autoras ha seguido un doble criterio:

  • Temporal. Nuestra autoras nacen en el siglo XIX y comienzan a escribir en este siglo o a principios del XX. Queremos demostrar que en esta época se escribían textos que perfectamente pueden pasar por actuales por el tema que tratan, su lenguaje, su registro…
  • Son referentes literarios y lo fueron ya en su época, además de serlo también en la reivindicación, en sus obras y publicaciones, de sus derechos y en la denuncia de la situación de la mujer.

¿Qué mujeres salen de los libros?

Comenazamos con Emilia Pardo Bazán, novelista, periodista, ensayista, crítica literaria, poeta, dramaturga, editora, conferenciante, catedrática, introductora del Naturalismo español… Reivindicó la instrucción de las mujeres como algo fundamental y dedicó parte importante de su actuación pública a defenderla.

Tanto en la Educación Secundaria Obligatoria como en Bachillerato, se estudia a emilia Pardo Bazán pero solo como un apunte, es difícil encontrar centros que recomienden la lectura de alguna de sus obras.

Sin embargo, Pardo Bazán fue la primera escritora que incorporó a la clase obrera en sus obras-­‐antes que Benito Pérez Galdós o Blasco Ibáñez-­‐ y describió sus formas de trabajo, los duros horarios, la doble jornada que han de realizar las mujeres en la fábrica y en el hogar…

Fue la primera mujer en presidir la sección de litaratura del Ateneo de Madrid y la primera en ocupar una cátedra de literatura neolatina en la Universidad Central de Madrid, pero le negaron siempre el acceso a la Real Academia Española.

Para divulgar sus ideas sobre la cuestión femenina, se acercó también a la escena y escribió, entre otras obras, el monólogo teatral «El vestido de boda» (1898); género que se acopló perfectamente a su discurso feminista porque le permitió construir a una protagonista que se expresaba libremente.

Y con este monólogo comienza nuestro espectáculo. La originalidad de «El vestido de boda» reside, sobre todo, en el uso que hace Pardo Bazán de la ironía, explotando hábilmente las convenciones teatrales y, así, resaltar el culto a las apariencias de la sociedad; gran obstáculo para la emancipación de la mujer.

Del humor y la crítica pasamos a la reflexión: ¿Qué ocurriría si a la madre del monólogo anterior que desea ante todo casar a su única hija para que el matrimonio le proporcione estabilidad y estatus social; ésta le comunica que quiere ser escritora?

Es aquí donde otra mujer/escritora sale del libro. En este caso nos permitimos la licencia de que esta hija, que desea ser escritora y no casarse, utilice las palabras y las reflexiones de Virginia Woolf.

“Una habitación propia” es la idea de Woolf de que ‘una mujer debe tener dinero y una habitación propia para poder escribir novelas’. Woolf observa que las mujeres han sido apartadas de la escritura debido a su pobreza relativa y que la libertad financiera traerá a las mujeres la libertad para escribir.

En esta obra, Woolf se inventa a un personaje que también aparece en nuestro espectáculo; Judith, ‘la hermana de Shakespeare’, para ilustrar que una mujer con las mismas habilidades de Shakespeare habría sido privada de la oportunidad de desarrollarlas debido a todas las puertas que estaban cerradas a las mujeres.

Mientras William se dedica a aprender, los padres de Judith no la permiten abrir un libro, pues necesariamente habría tenido que dejar de lado alguna tarea del hogar a la que debería estar dedicándose. Judith se niega al matrimonio pero su padre la obliga a casarse. Mientras Shakespeare va estableciéndose en la vida, Judith vive las limitaciones producidas por las expectativas de ser mujer.

Una madre que desea que su hija contraiga matrimonio para conseguir estabilidad y una hija que quiere ser escritora y valerse por sí misma… es el turno ahora de Colombine o Carmen de Burgos, periodista, escritora, traductora y activista de los derechos de la mujer española perteneciente a la Edad de Plata. También firmó con otros seudónimos como «Gabriel Luna», «Perico el de los Palotes», «Raquel», «Honorine» o «Marianela». Perteneció a la Generación del 98 y se la considera la primera periodista profesional en España y en lengua castellana por su condición de redactora del madrileño Diario Universal. También está considerada como la primera corresponsal de guerra.​

Desde el primer momento el matrimonio constituyó una desilusión para Carmen, ya que su marido le maltrató y fue infiel y sus tres primeros hijos fallecieron prematuramente. Desde 1898 comienza a pasar cada vez más tiempo alejada de su marido. En agosto de 1901, tras la muerte de su hijo Arturo decide abandonar a su marido para comenzar una nueva vida sin él en Madrid, llevándose consigo a su única hija superviviente, María, nacida en 1895. Inicialmente, se instaló con su tío, el senador Agustín de Burgos y Cañizares, pero después de que este intentara propasarse con ella abandona su casa.

El relato de Carmen de Burgos que recogemos en este monólogo es uno en el que la protagonista sufre la desilusión de un matrimonio lleno de infidelidades y maltrato.

Si alguien consiguió reunir en unas cuantas páginas todas las miserias y esplendores de la condición femenina, esa fue Dorothy Parker. En la mayoría de sus cuentos las protagonistas son mujeres que se pierden en amores ridículos, que se empeñan en creer eternas unas relaciones dictadas solo por el deseo pasajero de un hombre, que usan su fragilidad como arma de seducción, un arma que a menudo se vuelve contra ellas dejándolas heridas de muerte.

Los cuentos de Dorothy Parker no son un alegato feminista, sino una mirada inteligente y cínica al mundo de la mujer, y aunque haya transcurrido más de medio siglo, la actualidad de sus planteamientos continúa totalmente vigente.

Y ellas, las mujeres de Dorothy Parker y el carácter de la escritora, han servido de inspiración para crear el personaje que une todos estos relatos.

Mujeres que salen de los libros

Estamos, por tanto, ante varios personajes, relatos e historias en los que la mujer es protagonista; escritos por tres autoras muy importantes de la literatura y el pensamiento universales: Emilia Pardo Bazán, Virginia Woolf, Carmen de Burgos y Dorothy Parker, que apenas son estudiados en los centros educativos y que deseamos que salgan de los libros para llevarlas a cualquier espacio en el que el público esté cerca.

No se trata de un espectáculo teatral convencional y sí de una, podríamos llamarlo así, acción teatral en forma de monólogo a través de la cual, cualquier espacio puede convertirse en espacio escénico.

No buscamos escenarios alejados del público y sí lugares a los que poder dar contenido mediante la dramatización de estos relatos y siempre con el requisito de tener cerca al público.

En este monólogo la música en directo está presente a través la guitarra y la voz de Esther Díaz.

Ficha técnica

Título: Mujeres que salen de los libros. Monólogo a partir de textos de Emilia Pardo Bazán, Virginia Woolf, Carmen de Burgos y Dorothy Parker; creado, escrito y dirigido por Natalia Bravo.

Producción: Natalia Bravo

Duración: 50/60 minutos

Escenografía: una silla y un maniquí

Espacio escénico: espectáculo pensado para ser adaptado a cualquier lugar, sala y espacio; sin necesidades de iluminación y sonido especiales. Dirección: Natalia Bravo Actriz: Natalia Bravo Música: Esther Díaz

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