7 de julio de 2021

El juego como base de una comunicación abierta, fluida y efectiva

«No se deja de jugar porque se es viejo, sino que se es viejo porque se deja de jugar» Bernard Shaw

Hace años me inscribí en un curso de interpretación y teatro. Uno de los requisitos para poder acceder era una entrevista personal porque las plazas eran muy limitadas. Al finalizar la entrevista/conversación, una de las responsables me dijo que yo le gustaba porque tenía ‘disciplina corporal’. ¿Ha dicho disciplina? Pensé ¿Yo? Quien me conoce sabe que no soy muy amiga de esta palabra pero era verdad, después de años formándome en teatro y expresión corporal, mi cuerpo se había disciplinado, es decir, yo tenía el control sobre él y esto es una de las bases de la presencia escénica. Control corporal, gestión de las emociones, atención plena en el cuerpo y las acciones que realiza… son también fundamentales en las habilidades comunicativas.

La disciplina corporal en realidad es un arte, una mezcla de técnica, práctica… o siguiendo a Aristóteles, las condiciones para que el arte se haga posible son conocimiento, capacidades innatas y eficiencia. El conocimiento necesario en un arte no es puramente teórico, ha de ser un conocimiento general adquirido mediante la experiencia. La habilidad requerida se obtiene con la práctica. Y aquí viene lo importante: el ejercicio es esencial, aunque son indispensables las capacidades innatas, el arte puede y debe ser aprendido.

Si no sabemos expresarnos corporalmente, seremos siempre prisioneros, me explicó una profesora. Recurrimos al cuerpo cuando nos falta la palabra. Hacemos gestos, que a menudo son torpes y muy imprecisos, muy poco significativos porque proceden de un organismo a quien le falta el hábito y la cultura de la Expresión. El niño se sirve en primer lugar del cuerpo para expresarse y hacerse entender. La Expresión no está reducida a lo que llamamos gesto. Todo el cuerpo puede y debe expresarse. Esto es lo que conforma la actitud, que por otra parte, es aquello que los demás ven de nosotros. De aquí la importancia de la manera de andar, presentarse, ir hacia el otro… o al contrario, huir ante el mundo o el prójimo… 

Así que, las habilidades comunicativas no pueden ser enseñadas, se aprenden y la forma de aprenderlas es entrenándolas; bien en el aula mediante dinámicas, dramatizaciones, simulaciones o en la vida ‘real’. Como formadora, mi objetivo es hacer que el aula se convierta en un espacio de entrenamiento.

Mis clases de comunicación siempre han estado muy influidas por el teatro y la expresión corporal… y por el deporte. De esta forma, me resulta difícil comenzar una sesión ‘de entrenamiento’ sin un buen calentamiento. El calentamiento es una preparación para que nuestro cuerpo, mente y emociones estén listas para la intensidad que les espera. Un calentamiento en una sesión de comunicación, en términos generales, trata de soltar el cuerpo, respirar, concentrarnos, olvidarnos por un momento de nuestras vidas y solo centrarnos en el aquí y ahora, desinhibirnos… en definitiva, liberarnos; porque la expresividad libre es un pilar de la comunicación efectiva y asertiva.

A veces me da la sensación de que cuando hablo de ‘expresarse de forma libre’, la gente me mira un poco raro, como si esto fuera solo cosa de artistas o como si en el contexto laboral o educacional no fuera correcto. Posiblemente el término no es correcto… aunque yo creo que sí lo es. ¿Y si eso de ‘expresión libre y creativa’ lo cambiamos por el término actitud positiva, proactiva… creativa?

Imaginemos que una gacela está bebiendo tranquilamente en un río, cuando de repente ve que se acerca un león. La gacela detecta que es un depredador, deja de beber y empieza a correr para huir. Cuando siente que ya está lejos del león, vuelve a relajarse. Parece que nosotros, los seres humanos, últimamente estamos siempre como huyendo del león, estamos en alerta en momentos en los que puede que no sea necesario.

El concepto mente o actitud proactiva o creativa sería el opuesto al de una actitud reactiva. Y lo reactivo es una reacción automática ante el miedo. Una reacción fisiológica. El miedo genera huida, bloqueo, lucha… es una energía atascada que no sirve para nada y mucho menos para la comunicación; es decir, para la actividad que ocupa el 100% de nuestro día.

Es curioso cómo los seres humanos hemos funcionado y evolucionado gracias a la confianza y la seguridad en nuestra interrelación con los demás y son muchas las ocasiones en las que parece que estamos dominados por la desconfianza, el recelo y el miedo. 

En estos momentos y después de meses confinados, casi sin ver ni tocar a los nuestros; en momentos de incertidumbre es normal que estemos más reactivos. Estamos programados para conectar, interpretar rasgos faciales, tono de voz y con las mascarillas y el modo online nos está siendo más difícil.

La comunicación no es una cuestión tanto de palabras como sí de estar presentes y de expresión corporal, gestos y de tono de voz. Lo normal es que través de estos elementos generemos un espacio de seguridad y confianza con los demás. Y lo normal también dentro del contexto actual es que a través del lenguaje corporal, gestos, tono de voz… no estemos creando confianza o seguridad en los demás; algo básico para que te escuchen, te entienda, agrades, confíen en ti…

NOTA CIENTÍFICA

El neurocientífico Stephen Porges observó que hemos evolucionado de forma que nuestras percepciones y reacciones se canalizan a través de tres sistemas vagales: el primero, dorsal-vagal, lo compartimos con los demás seres vivos; el segundo, el simpático, de lucha o huida, con los invertebrados; y el tercero, ventral-vagal, de interacción positiva, sólo con los mamíferos. En nuestras relaciones con otros seres vamos pasando de uno a otro: desde la seguridad y la empatía con quienes nos quieren hasta la regresión por terror que nos lleva a la inmovilidad y la depresión. Para cambiar de sistema, seguimos un patrón determinado por nuestras experiencias pasadas. La buena noticia es que podemos reprogramarlo.

Es decir, si estamos en modo reactivo, picajosos diría yo; no conectamos. La conexión es una cuestión de cuerpos. Somos producto de una evolución de millones de años, desde la célula hasta ser vertebrados, mamíferos, primates… Y nuestros sistemas nerviosos conectan sin hablar.

En el trabajo, en la universidad… normalmente queremos agradar y caer bien y esto nos genera ansiedad si, por ejemplo, tenemos que exponer en público. Lo ideal sería estar en el tercer estado, que es de seguridad e interacción positiva; pero como nos sentimos intimidados, pasamos al segundo, el simpático, de huida o lucha, que es el que compartimos con los invertebrados. Pasamos de un estado a otro condicionados por experiencias anteriores y la buena noticia es que las podemos reprogramar para intentar dominarlas sin que nos dominen.

Has utilizado la expresión “¡te vas a cagar del susto!”

Frente a una agresión o peligro, retrocedemos hasta el dorsal-vagal, y la respuesta es la depresión y la inmovilidad, como una cucaracha, intentando pasar desapercibido para sobrevivir. Hacerse el muerto… y defecar. Si nuestro depredador nos encuentra y olemos a podrido, excrementos, tal vez nos despreciaría y así evitaríamos ser devorados. Somos humanos, pero el terror puede hacernos actuar como invertebrados.

Como actriz, os aseguro que vivo muy a menudo este tema escatológico, aunque esté acostumbrada a subir a escenarios… Reaccionar así es a lo que nos ha llevado la evolución. La buena noticia es que podemos reprogramarnos y parte del entrenamiento del actor tiene que ver como esta reprogramación. 

Hay individuos agresivos o pasivos que se comunican mal con los demás, porque posiblemente por sus experiencias siguen patrones con respuestas regresivas… y lo bueno es que se puede reprogramar.

Cuando estamos en modo reactivo no fluye nada, nos enrocamos en nosotros mismos, nos paralizamos, igual que la cucaracha pero como hay que comunicar a lo largo del día, sí o sí; nos dejamos llevar las emociones, hablamos sin ser conscientes, nos acogemos a frases manidas, recurrentes, formas de hablar quizás viejunas o que no van con nosotros, dejamos der ser naturales, espontáneos…

Se trata de hacer que nuestro cuerpo, mente y emociones fluyan, que se alineen ¿cómo lo podemos conseguir? JUGANDO.

Estamos muy convencidos de los beneficios del juego en la infancia ¿por qué no jugamos cuando somos adultos? Tal vez creemos que eso de jugar no es serio y que deberíamos dedicar nuestro tiempo a cosas más productivas, como el trabajo, responsabilidades… yo creo que todos los excesos son malos y que aquellas personas que solo están en el trabajo, responsabilidades… tendrán problemas tarde o temprano…

El juego:

  1. Nos ayuda a desconectar. Funciona como un calmante, nos permite abstraernos, reducir el estrés y generar endorfinas.
  2. Fomenta la creatividad. Toda la creatividad que tenemos de niños no se acaba, simplemente la matamos por no usarla de forma regular. Al jugar, la imaginación se activa y es algo muy estimulante para nuestro cerebro.
  3. Favorece la socialización. Es jugando cuando se hacen amigos, de pequeños o de adultos. Y cuando tenemos una vida social activa, nos sentimos más felices.
  4. Estamos más conectados con nuestro niño interior. Si todos los días jugamos a algo que nos gusta, estaremos más felices, igual que nos pasaba cuando éramos niños.
  5. Tenemos una perspectiva más equilibrada de la vida. Cuando hacemos algo que nos gusta por el simple hecho de disfrutar de ello, nuestra forma de ver la vida cambia positivamente. Hace que estemos más libres de todo y  tengamos un mejor equilibrio entre nuestras obligaciones y disfrutar.
  6. Sube la moral. Al jugar se generan en nuestro cerebro unas sensaciones muy agradables, que nos suben el ánimo y hace que nos entren ganas de hacer cosas. 
  7. Nos ayuda a mantener el cuerpo y la mente en forma. Aunque no todos los juegos implican una actividad física, cuando una persona juega siempre está intelectualmente activo. 
  8. Encontramos más recursos para solucionar nuestros problemas. Al jugar imaginamos nuevos escenarios, exploramos y eso es algo muy útil para encontrar soluciones que nos pueden ayudar a resolver de forma imaginativa muchos de nuestros problemas más comunes.
  9. Favorece el aprendizaje. Igual que les ocurre a los niños, lo que aprendemos «haciendo» no lo olvidaremos jamás.
  10. Nos convierte en seres auténticos. Jugando se nos caen las máscaras, nuestro cuerpo se alinea, hay coherencia entre cuerpo, voz, expresión…

Así que vamos a jugar! Os propongo unos pocos juegos para que hagáis en casa con vuestra familia, con los miembros de vuestros equipos…

Antes de nada conviene respirar, hacer varias respiraciones profundas con los ojos cerrados… en este mundo moderno, en ocasiones se nos olvida respirar…
Juegos de creatividad

Con ojos nuevos

Consiste en representar un acontecimiento tal como nos lo indica el azar de una ficha. El juego trata de representar en clave de humor una serie de acontecimientos que están escritos en unas fichas de tipo A, con el estilo que nos indican unas fichas B. Por lo tanto, cada jugador debe coger al azar una ficha A y una B.Ejemplos de acontecimientos, fichas A:-La pérdida de un paraguas.-Fregar los platos un domingo.-La salida de vacaciones.-La entrada de los alumnos/as en el colegio.-La espera del autobús y, cuando llega, no hay sitio para todos.-La derrota de tu equipo favorito.-Una proposición comprometida.-El diálogo con un turista del que no entiendes su idioma. Ejemplos de estilos, fichas B:-Modo cómico.-Modo lírico.-Modo trágico.-Modo escandaloso.-Modo entusiasta.-Modo asustado.-Modo polémico.-Modo emotivo. Al finalizar las distintas representaciones, se realiza la puesta en común. DiccionarioSe trata de simular un diccionario humano en el que cada jugador debe decir palabras, reales o imaginarias, en su acepción positiva. 
Todos los jugadores son letras de un diccionario que guardan las palabras correspondientes que comienzan por su letra. Cuantos más jugadores más gordos será el diccionario, existiendo en este caso varios jugadores para una misma letra. En un bombo o recipiente se meten todas las letras; se extrae una y el jugador que la representa, o uno de ellos si son varios, debe decir rápidamente una palabra imaginaria y a continuación decir su significado, siempre en positivo.  Ideas encadenadasConsiste en generar ideas en torno a las expresadas por los compañeros. Comienza una persona escribiendo, proponiendo una idea sobre un tema determinado que nos interese tratar o sobre el que se esté trabajando. A continuación, sale otra persona escribiendo otra idea, pero necesariamente ligada a la anterior. Y así sucesivamente hasta que el grupo decide poner punto final para analizar los resultados.VARIANTE:Decir palabras encadenadas, tomando como referencia la última sílaba de la anterior.¿Cómo funciona?De manera espontánea se irán nombrando algunos objetos de uso común y mediante mímica los miembros del grupo irán pasando el objeto generando nuevos usos y funciones del mismo. Ejemplo: un palo puede «recordarnos» (con gestos adecuados) un cepillo de dientes, una espada, una escoba, muleta, boli…). Si bien es mejor que el objeto sea imaginario, si lo tenemos al alcance de la mano puede ser usado. Hemos de tener en cuenta que la comunicación no verbal y gestual del grupo desarrolla las capacidades, las destrezas y habilidades de los chavales.El nuevo refraneroEl ejercicio consiste en  combinar refranes y partiendo de estos crear otros nuevos. Se aportan refranes que conocen todos los miembros del equipo. El grupo trabaja con todos los refranes que dispone:-Descomponiendo.-Combinando.-Añadiendo.-Quitando una parte.-Inventando un final.A modo de ejemplo:.«No por mucho madrugar, pillarás el autobús».«A río revuelto, pastillas contra el mareo».«Dime con quién andas y te diré qué número de zapato usas’,.«A caballo regalado, quítale la envoltura» ¿Para qué?Se tiene una lista de 20 palabras que sirven para designar objetos. En pequeños grupos tendrán que elaborar funciones inusuales de dichos objetos.Listado posible de palabras:

paraguas                       macetasilla                                 tijeracinturón                          librobolígrafo                         cuerdallaves                             raquetasemáforo                         platopañuelo                            mantasombrero                         televisiónpercha                               balcónbombilla                         linterna

Por último exposición de las funciones ante el gran grupo. 
Juegos de improvisación

La pelota imaginaria

Uno de los jugadores tiene una pelota imaginaria e invisible. Empieza a rebotarla, como si estuviera jugando con ella. Mientras la rebota, los demás le preguntan cosas así: ¿de qué color es la pelota? ¿De qué material está elaborada?
 Le puede pedir que haga alguna pirueta o movimiento con ella, por ejemplo que avance en cuclillas dos metros llevando en alto la pelota con las manos levantadas…Luego se la pasa a otro jugador quien continúa el juego. Mi nombre esPreparamos varias tarjetas, en cada una escribimos nombres bien raros.  O también pueden ser personajes inventados. Las metemos en una bolsa. Cada jugador saca una tarjeta. En su turno, cada jugador debe hablar acerca del personaje escrito en la tarjeta, como si fuera él mismo: donde nació, cómo era de niño, alguna anécdota que recuerda, apodos que le pusieron, etc.  Los otros también le pueden hacer preguntas. Se va pasando el turno hasta que todos hablan sobre su personaje. Escribir con el cuerpo Por medio de gestos y movimientos corporales, imitando la forma de las letras, debe formar o escribir una palabra, letra por letra, puede ser una palabra, por ejemplo su nombre. Juego del alfabeto Esta es una escena que consiste en 27 líneas de diálogo (oraciones). La primer oración o frase comienza con una letra dada (digamos “R”). La respuesta a esa línea debe comenzar con una “S”, y así sucesivamente, hasta que se haya cubierto todo el abecedario. Luego de la “Z”, viene la “A”. El jugador que duda o usa la letra equivocada, “muere”, y es remplazado por otro jugador (si hay). El nuevo jugador debe asumir el personaje que “murió”.

Jugar con el abecedario: Este es un juego de rapidez mental, atención y vocabulario.Un jugador elegido menciona una letra. A partir de allí, hasta completar la ronda, todos deben decir una palabra que empiece con esa letra. Si tardan más de 20 segundos en responder, se cambiará de letra. Evitar palabras repetidas. ¿Qué pasó antes o después? Una o varios participantes recrean una escena o una imagen y se le pide al resto de los jugadores que digan qué pasó antes y qué después de lo que han visto. Luego tratamos de armar completa la historia basada en esa imagen o escena. Inventarse canciones cómicas con palabras obligatorias:
 Cada jugador debeinventarse una canción cómica y divertida a partir de una que ya existe, es decir, ha de inventarse la letra de una canción y usando palabras obligatorias; por ejemplo:Componer y cantar  una canción donde incluya los…

Cantar un tema que contenga al menos 5 palabras en inglés o en otro idioma, etc. 

Que la canción contenga al menos tres…

Que se nombren…

La canción tiene que quedar de por lo menos dos estrofas y un coro que se repite dos veces.
Juegos de expresión

Curvas inspiradas-rectas espiradas

Objetivos: timar conciencia de la respiración, coordinar movimientos con la respiración, realizar movimientos/desplazamientos rectos y curvos 

Desarrollo 

Realizar movimientos y/o desplazamientos curvos durante la fase de inspiración y movimientos/desplazamientos rectos durante la de espiración. Durante la apnea y disnea, se permanece en quietud, los movimientos y desplazamientos se deben de hacer lentamente y deben de ser lo más variados posibles, tanto en el plano horizontal inferior (debajo cintura) como por encima de la cintura. 

Coreografía cromática

Objetivos: expresar motrizmente lo que transmiten los colores, crear posturas estáticas, observar las múltiples respuestas motrices antes un mismo estímulo. 

Desarrollo 

Podemos colocar papel celofán de colores en un foco para que la sala en la que estamos se llene de un color determinado o podemos ver/visualizar/imaginar los colores. 

Empezamos por el color rojo. Se trata de expresar motrizmente lo que transmite este color. Cada participante propone tres posturas estáticas que reflejen lo que simboliza este color. Se memorizan y se pasa de una a otra sin parar. La transición de una a otra debe de ser dinámica, utilizando movimientos lentos y amplios. Se realiza lo mismo con el color amarillo y el azul. Se memorizan las nueve posturas y se representan las nueve como si fuera una especie de coreografía. 

Firma personal

Objetivos: codificar el gesto, crear una firma personal. 

Desarrollo 

Durante dos minutos se crea una forma personal que contenga movimientos que comuniquen los principales rasgos personales. Se hace un círculo y uno a uno van saliendo al centro y muestra su firma personal. El resto pueden expresar motrizmente lo que le ha transmitido esa forma personal. 

Estos son solo algunos juegos, por supuesto hay millones de juegos más y de posibilidades y variantes que podéis inventaros vosotros mismos. Y recordad que jugar es el calentamiento necesario para recuperar un cuerpo expresivo libre porque “el cuerpo humano es la mejor imagen del alma humana” Ludwig Wittgenstein.

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comunicación, lenguaje corporal 0 Replies to “El juego como base de una comunicación abierta, fluida y efectiva”
Admin
Natalia Bravo

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